| ¿Quién es el incompetente? |
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La historia del remero "incompetente" En 1996 se celebró una Competencia de remo entre el equipo de Japón y el de un país sudamericano, en terreno neutral. Los remeros japoneses se destacaron desde el comienzo, llegaron a la meta una hora antes que el otro equipo. De regreso al país latino, el Comité Ejecutivo se reunió para analizar las causas de tan desconcertante e imprevisto resultado. Las conclusiones fueron:
El tema pasó a la esfera de Planificación Estratégica para el próximo año, con una reestructuración que impactaría en lo más profundo la organización y desempeño de la delegación. En 1997, producida la nueva competencia, el equipo japonés volvió a adelantarse desde el comienzo. Esta vez el equipo sudamericano arribó a la meta dos horas más tarde. El nuevo análisis del Comité Ejecutivo arrojó los resultados siguientes: El equipo latino, luego de los cambios introducidos por el Departamento de Planificación Estratégica, tenía la siguiente composición:
El equipo japonés seguía igual. La Conclusión del Comité fue unánime y lapidaria: "Nuestro remero es un incompetente". En 1998 se le presentó una nueva oportunidad al equipo latino. El Departamento de Nuevas Tecnologías y Negocios había puesto en marcha un plan destinado a mejorar la Productividad, introduciendo novedosas modificaciones en la organización, que sin lugar a dudas generarían incrementos en la eficiencia. Se consideró que serian la clave del éxito merecido, el broche de oro de un trabajo que haría palidecer al mismísimo Peter Drucker. Sin embargo, el resultado fue catastrófico: El equipo latino llegó tres horas más tarde que el equipo japonés. Y el análisis arrojó lo siguiente: "Para desconcertar, el equipo japonés optó por la alineación tradicional, un jefe de equipo y diez pikachú.
Luego de varios días de agotadoras reuniones y profundos análisis, el Comité decidió: “Castigar al remero por el fracaso alcanzado, quitándole todos los bonos e incentivos”. "Recurriremos a la contratación de un nuevo remero, que sea amigo de nosotros y le tengamos más confianza, aunque luego tenga que aprender las técnicas del remo". De la historia anterior se desprenden varias moralejas: No hay justicia en los Juegos Olímpicos
NOTA: Yo quiero ser positiva y pensar que en algo más de una década, nuestros países han mejorado. Que nuestras empresas están haciendo las cosas mejor y que de a poco vamos trabajando en la calidad. ¿Qué oipnan ustedes? Sara Castañeda Paredes
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