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¿Cómo Manejar el Estrés Laboral? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Sara Castañeda   


COMMUNICARE Cómo manejar el stress laboralA diferencia de otros artículos en los cuales he tratado lo que debemos hacer para incrementar la productividad, servir al cliente, o buscar un buen posicionamiento en el mercado, hoy quiero abordar un tema en el cual nos detendremos a analizar lo que no debemos hacer en nuestro trabajo. ... Y lo que no debemos hacer es estresarnos.


El tema del estrés laboral se volvió ahora un hecho cotidiano. Sus causas son diversas y van desde experiencias desagradables con los clientes hasta conflictos con los compañeros de trabajo, plazos de entrega limitados y constantes llamadas telefónicas que se generan por fallas en la comunicación de la empresa o en el equipo de trabajo, sobrecarga de tareas, roles indefinidos, autoridad excesiva o insuficiente. Así como la escasez de tiempo, de recursos materiales, la falta de reconocimiento profesional por parte de colegas y superiores o bajas posibilidades de crecimiento profesional, entre otras.

Lo cierto es que el estrés laboral ganó en los últimos años un mayor protagonismo. Hay cada vez más personas que lo padecen porque los requerimientos competitivos cada día son mayores. Los expertos en management insisten en que la "cultura obsoleta" que impera en un alto porcentaje de las empresas, así como lo que se denomina el "liderazgo tóxico" que ejercen la mayoría de los jefes, está causando un creciente malestar entre la población laboral.

El sicólogo laboral Iñaki Piñuel señala la adicción al trabajo (workaholics) como un fenómeno que tiene más presencia en las llamadas "empresas tóxicas", que suelen premiar los excesos de sus profesionales, "despreocupándose de si dicho sobreesfuerzo agrava su deterioro físico y psíquico".

¿Y qué es el estrés?

Communicare stress laboral 2Fue el científico Hans Selye, quien hizo la primera definición del estrés, comenzó por describir en 1926 lo que se llamaba “síndrome general de adaptación”, que era la reacción del cuerpo frente a noxas (cosas que nos agreden). En 1936 le da el nombre de “estrés”, tomándolo prestado de la Física porque el estrés es la cantidad de peso al que los ingenieros someten una pieza para ver hasta dónde puede llegar sin partirse.

Aplicado a las personas se lo define como la reacción mental y física frente a una sobrecarga (una carga mayor de la que se puede llevar) que puede ser de dos tipos: interna (mental, psicológica) y externa (de pareja, laboral, familiar, institucional). Es decir que puedo estar sobrecargado por lo que yo mismo me genero, por lo que me generan los demás o por ambas cosas. Pero la peor exigencia es la interna porque de ella no podemos escapar.

Generalmente las personas tenemos expectativas que superan nuestra realidad vivencial. De hecho hay tests que muestran que la “calidad de vida” es algo muy distinto al “nivel de vida”, porque éste indica cuánto dinero tengo mientras que la “calidad de vida” habla de cuánto lo disfruto.

Aunque suene  contradictorio, no podemos vivir sin estrés, definitivamente no, sin estrés morimos enseguida. El estrés es un proceso normal y sumamente necesario: si no te estresas ante el bocinazo, el auto te atropella. Es similar a lo que ocurre con las cuerdas de la guitarra. Para que suene bien debe tener la tensión justa, a esto lo conocemos como eustrés o estrés positivo. Si la tensión de la cuerda es mayor entro en un área que se llama estrés malo o negativo, o distrés, donde la cuerda no sólo suena mal sino que se puede romper. A menor tensión caigo en el hipoestrés, o estrés anormal

Los síntomas son de carácter físico como palpitaciones, acidez gástrica, dolor muscular en las cervicales, dolor de cabeza, trastornos intestinales, alteraciones dérmicas, alergia, caída de pelo, picazón y mareos; de carácter mental como alteraciones de memoria por falla de la concentración, pensamientos obsesivos, discurso interno negativo, errores en la toma de decisiones y de carácter emocional como la ansiedad, la frustración, depresión y pesimismo.

Se relaciona el nivel de estrés con la facultad de control, es decir que cuanto más controlo mi entorno, menos estrés tengo. Por ejemplo, un alto ejecutivo puede estar muy ocupado, pero también, en un momento, puede decir “basta por hoy”, apaga el celular y se va a jugar tennis. Pero, ¿cuál es la capacidad de libertad de un mensajero o de un obrero de turno en la fábrica?. Y también puede ser a la inversa, que el alto ejecutivo no logre dominar la situación y el obrero la tenga controlada, lo que muestra que una persona puede estar muy estresada pero si, a la vez su facultad de control es muy alta, no tendrá problemas. La forma en que te sientas respecto a tu trabajo y qué tan bien desempeñes tu labor dependerá de qué tan eficazmente manejes el estrés.

Técnicas para el manejo del estrés

Está en nuestras manos tomar el control de nuestros actos, y para ello debemos realizar establecer un Plan que nos permita combatir el estrés:

ANTES:

•    Es importante la organización del tiempo y de las actividades. Establecer horarios es fundamental para poder descansar, no estar preocupados, no sufrir continuos sobresaltos y olvidos importantes.
•    Evitar infusiones como café, bebidas gaseosas o té porque aumentan la actividad corporal
•    Realizar deportes. La práctica moderada de algún deporte o ejercicio físico ayuda a relajarse.
•    Dos o tres veces al día realizar ejercicios de estiramiento muscular o elongación. Movilizar cuello, hombros, brazos, columna y piernas.
•    Fomentar los cambios de hábitos que perjudican, y
•    No dejar pasar los problemas: afrontarlos de una manera más activa o más pasiva, pero decidiendo qué es lo mejor en cada caso.

DURANTE:

Tan pronto como reconozcas los indicadores de estrés, prueba estas técnicas.

Respiración profunda: Respira varias veces lenta y profundamente. Inhala por la nariz y exhala por la boca. Mentalmente la respiración  profunda te dará tiempo para pensar en la mejor manera de responder a la situación. Fisiológicamente ayuda a detener la respuesta del cuerpo al estrés.

Pensamientos conscientes: Este recurso se conoce como discurso interno, contrarresta tus ideas negativas con pensamiento positivo u optimistas que estimulen tu confianza y mejoren tu desempeño.

Procura decirte:
•    Puedo con esto
•    Todo va a salir bien
•    Aunque cometa un error la gente seguirá apreciándome
•    Soy una persona inteligente y competente. Conozco mi trabajo

El solo hecho de repetirlo aumentará tu confianza personal y te ayudará a encontrar de nuevo tu equilibrio.

DESPUÉS:

Haz una breve pausa y aprovecha el tiempo para recuperar la calma, realiza:

Estiramientos. Unos cuantos estiramientos del cuello ayudan a reducir la tensión muscular, favorecen la circulación y la respiración. Pensarás con mayor claridad y te sentirás menos tenso y adolorido.

Usa la imaginación. Todo lo que tienes que hacer es imaginarte en un entorno agradable, con tu familia  o tus amigos. Pon a funcionar tus sentidos, por ejemplo siente la textura del sofá, el olor de la vela aromática, imagina el rostro sonriente de las personas que te acompañan. Cuando tus sentidos envíen estas señales a tu cerebro éste interrumpirá la respuesta al estrés y tu cuerpo se relajará.

Sal a caminar. Una caminata revitaliza tu cuerpo y aclara la mente. Programas de outdoor training en las empresas ayudan a controlar el estrés de su personal.

Charla con un amigo. Comparte lo que piensas con alguien que te comprenda. Así liberas tu ira y puedes ver las cosas con claridad. Probablemente la persona que te escuchó te haga sugerencias útiles.

Sonríe. Es un remedio maravilloso, cambia tu enfoque mental, la risa libera sustancias químicas en tu cuerpo que ejercen un efecto tranquilizador y modifica tu patrón respiratorio.

PERMANENTEMENTE:

Haz ejercicio. Logra que tu corazón bombee sangre y ayuda a combatir y prevenir la tensión. El yoga o Tai- Chi son recomendables.

Acude a un masajista. Los masajes reducen la tensión muscular y mejoran la circulación.

Consiéntete. Regálate algo, ve al cine o piensa en lo bien que está tu vida.

¿Cuál es la filosofía para no colapsar?

Saber que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Haz todo lo que debas para cuidarte a tí mismo y a la gente que quieres y trabaja con ganas y optimismo que el mundo será mejor mañana. Y si te sirve de consuelo… hasta Rico Mc Pato se estresa.

KAROSHI: muerte por estrés laboral

Communicare stress laboral 3El estrés laboral realmente puede causarle la muerte a una persona, existen estudios realizados a empleados japoneses y británicos que proveen fuerte evidencia sobre cómo el estrés eleva el riesgo de enfermedad cardíaca, al trastornar los sistemas internos del organismo.

Uno de los problemas es que las personas se han mostrado escépticas a creer que el estrés laboral realmente afecta biológicamente al ser humano.

“Estudios médicos evidencian que la relación entre el estrés laboral y la enfermedad coronaria es causal”, manifiestan los investigadores del European Heart Journal.

Los cambios biológicos y de conducta probablemente expliquen por qué el estrés en el trabajo provoca enfermedad cardíaca. Los trabajadores estresados comen alimentos poco saludables, fuman, beben alcohol y no realizan ejercicio, todas conductas relacionadas con la enfermedad cardíaca.

Los empleados estresados tienen una variación menor en el ritmo cardíaco, un signo de debilitamiento en el corazón, y presentan niveles elevados de cortisol, la hormona del "estrés". Demasiado cortisol circulando en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos y el corazón. Si uno está constantemente estresado, estos sistemas biológicos del estrés se vuelven anormales.

En Japón se estima que al menos 10.000 trabajadores mueren anualmente por enfermedad o suicidio derivados del estrés ocupacional y de las prolongadas jornadas laborales. Las víctimas de “karoshi” se desempeñaban en diferentes ocupaciones. Entre las causas más comunes de muerte se encuentran el infarto  y la apoplejía.

 
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